El Alma de la Artesanía Italiana

«Cuando nuestro espíritu está lleno de sentimientos, nuestras obras están llenas de encanto.»

(Vauvenargues)

El lujo italiano no reside en el precio expuesto, sino en el tiempo invisible incorporado en cada creación. Es una filosofía que transforma el valor de un simple costo económico a un significado profundo, donde cada objeto cuenta una historia de dedicación, sabiduría y amor por la propia tierra.

El Valor del Saber Hacer: De las Raíces Griegas a la Contemporaneidad

En la Grecia clásica existía una única palabra para significar la artesanía y el arte: Technè. Esta raíz común no es solo un detalle lingüístico, sino la prueba de una conexión profunda que hemos heredado y que, aún hoy, define la esencia misma de Italia. En la Technè, el saber hacer manual y la inspiración creativa nunca han estado separados; uno no puede existir sin el otro.

Esta visión filosófica encuentra su aplicación práctica más contemporánea en un proyecto extraordinario de Brunello Cucinelli: la Escuela de Alto Artesanado Contemporáneo para las Artes y los Oficios nacida en el pueblo de Solomeo en 2013. Creada con el objetivo de redescubrir, valorizar y transmitir a las futuras generaciones algunas antiguas profesiones, la escuela se articula en disciplinas como la Modelaría, la Sastrería, el Remiendo e incluso las Artes de la Construcción. No es solo un centro de formación; es el símbolo de un vínculo profundo con la artesanía, entendida como patrimonio cultural italiano reconocido en todo el mundo.

 

La trasmissione del saper fare: un maestro insegna a una giovane allieva le tecniche tradizionali della sartoria italiana, custodendo il patrimonio immateriale.

El ‘saber hacer’ no es una simple destreza técnica, sino que representa un saber silencioso que se transmite por ósmosis, donde el joven aprende observando al maestro, percibiendo no solo los gestos sino la actitud, la dedicación, el respeto hacia el material. En una época dominada por la velocidad y la producción en masa, redescubrir la manualidad significa devolverle al objeto un alma y un tiempo. Es el lujo de lo que está hecho con cuidado, donde cada detalle se convierte en el signo tangible de una mano que ha pensado, soñado y, finalmente, creado. El verdadero lujo contemporáneo consiste en recuperar la lentitud, en valorizar el tiempo del artesano como elemento raro y precioso en un mundo donde todo se mide en velocidad y eficiencia.

La Alta Moda como Forma de Arte: La Revolución Italiana en la Moda

Italia ha sido siempre un faro de creatividad en el sector de la moda. Su historia es un viaje fascinante que atraviesa los siglos: ya en el Renacimiento, las cortes italianas eran centros de refinamiento donde los maestros sastres creaban obras maestras con tejidos preciosos.

Entre el siglo XVIII y XIX, el surgimiento de casas icónicas como Gucci, Prada y Ferragamo comenzó a moldear la estética mundial. Gucci, fundada en Florencia en 1921 por Guccio Gucci, se transformó en el símbolo de la elegancia italiana. Prada, nacida en Milán en 1913 de la sastrería de Mario Prada, llevó el concepto de minimalismo y funcionalidad al lujo. Ferragamo, fundado en Nápoles en 1927, revolucionó el arte del calzado introduciendo la comodidad sin sacrificar la elegancia.

En los años 50 y 60, el boom económico italiano vio el surgimiento de nombres como Valentino, Armani y Versace, que consolidaron la supremacía italiana en el panorama internacional. Valentino Garavani, con su técnica impecable y sus trajes icónicos, representaba la elegancia aristocrática. Giorgio Armani, con su estilo minimalista y sin adornos, revolucionó el concepto de lujo haciéndolo moderno y contemporáneo. Gianni Versace, con su audacia cromática y sus patrones audaces, transformó la moda en un manifiesto de libertad y sensualidad.

El enfoque italiano siempre se ha distinguido por su audacia creativa. Los diseñadores de nuestro país nunca han tenido miedo de desafiar las normas, jugando con proporciones inesperadas y materiales revolucionarios. Hoy, Italia continúa dominando la escena gracias a una fusión única entre tradición e innovación.

 

Dolce & Gabbana: Sicilia como Musa Creativa

Desde su nacimiento en 1985, la pasión de Dolce & Gabbana por Italia ha guiado cada aspecto de la marca. Domenico Dolce y Stefano Gabbana, ambos originarios del sur italiano, han hecho de esta identidad el fulcro de su visión creativa. Esta conexión profunda con las tradiciones italianas impregna todas las fases del proceso creativo y productivo, celebrando la artesanía y el arte que hacen única nuestra cultura.

Sin embargo, es en el vínculo visceral con Sicilia que el alma de la marca encuentra su máxima expresión. La tradición, la artesanía, el simbolismo y la iconografía de la isla han sido siempre la mayor fuente de inspiración de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Para ellos, Sicilia no es solo un punto de partida geográfico, sino un horizonte infinito de historias que contar: desde los colores vivaces de los carritos sicilianos a los detalles minuciosos de las mayólicas, de los motivos barrocos a las cerámicas tradicionales, cada elemento se convierte en un homenaje a una tierra que es ella misma una obra de arte al aire libre.

Dal Cuore alle Mani: Dolce & Gabbana celebra l’artigianato italiano attraverso creazioni che raccontano la Sicilia e la tradizione italiana in ogni dettaglio.

In Dolce & Gabbana Casa, categoria lanciata per portare l’esperienza estetica del brand negli spazi domestici, convivono passato e presente: la memoria delle tecniche tradizionali e la capacità di reinterpretarle con uno sguardo contemporaneo.

È in questo equilibrio che si esprime il vero senso del Made in Italy, inteso come patrimonio condiviso da proteggere e tramandare. Attraverso il sostegno costante alle eccellenze artigiane siciliane e alle filiere locali, il brand rinnova il proprio impegno a preservare un sapere autentico, fatto di competenze diverse, dedizione quotidiana e un rispetto profondo per la componente umana.

Questo legame non si limita alla produzione, ma è un vero e proprio atto di amore per il territorio, capace di creare un ponte solido tra passato e futuro.

En Dolce & Gabbana Casa, categoría lanzada para llevar la experiencia estética de la marca a los espacios domésticos, conviven pasado y presente: la memoria de las técnicas tradicionales y la capacidad de reinterpretarlas con una mirada contemporánea. Es en este equilibrio donde se expresa el verdadero sentido del Made in Italy, entendido como patrimonio compartido a proteger y transmitir. A través del apoyo constante a las excelencias artesanales sicilianas y a las cadenas locales, la marca renueva su compromiso para preservar un saber auténtico, hecho de competencias diversas, dedicación cotidiana y un respeto profundo por la componente humana. Este vínculo no se limita a la producción, sino que es un verdadero acto de amor por el territorio, capaz de crear un puente sólido entre pasado y futuro.

La Joya Made in Italy: Cuando la Materia se Convierte en Inmortalidad

Esta búsqueda de la excelencia no se detiene en los tejidos, sino que encuentra una de sus máximas expresiones en la orfebrería. El Made in Italy de oro se asienta sobre cimientos históricos tan sólidos como para ser considerado una marca en sí misma: una historia iniciada siglos antes de que otras grandes naciones modernas tomaran forma. La orfebrería italiana tiene raíces que se hunden en el Renacimiento, cuando ciudades como Florencia eran epicentros mundiales de este arte.

Según el Instituto Italiano de Investigación sobre Joyería, el sector orfebre italiano representa el 60% de la producción mundial de joyas de lujo, con la mayor parte concentrada en tres polos productivos: Arezzo, Valenza y Vicenza. Esto no es casual: es el resultado de siglos de transmisión generacional de competencias, de experimentación continua, de relación casi mística con los materiales preciosos.

La joya italiana es el resultado de una unión ganadora entre la creatividad milenaria de los maestros artesanos y una innovación constante que impulsa el sector hacia nuevos logros estéticos. Cada pieza nace de un estudio profundo de la forma, de la luz, del movimiento.

Para ser definida Made in Italy, una joya debe ser concebida y realizada completamente en nuestro territorio, respetando estándares de cultura y tradición que el consumidor de excelencia hoy exige. Quién elige la orfebrería italiana no busca un objeto para ostentar, sino una inversión de valor: un producto destinado a durar toda una vida, a pasar de generación en generación, a transmitir historias y memorias. El lujo en orfebrería no es ostentación, sino inversión de eternidad: un objeto destinado a durar generaciones, a acumular significado con el paso del tiempo, convirtiéndose en parte de la memoria familiar. Es precisamente cuando se comienza a querer lo mejor para sí mismo que nace el verdadero lujo, transformando una pulsera o un collar en un vínculo eterno entre el arte y quien lo lleva.

Ver a un maestro orfebre en acción es como asistir a una sinfonía silenciosa: técnicas antiguas como el calado florentino o la incisión a buril requieren una precisión que roza la perfección. Cada movimiento es consciente, cada gesto es fruto de décadas de experiencia. Estos maestros pueden emplear semanas para realizar una sola pieza, evaluando cada ángulo, cada matiz de luz.

La sinfonia silenziosa dell’oreficeria: mani esperte lavorano il metallo prezioso con la precisione di chi ha dedicato una vita all’arte del gioiello.

La Excelencia Italiana en Todas Sus Formas: De las Máquinas a los Perfumes

La artesanía italiana no se limita a los sectores tradicionales de la moda y la orfebrería. La filosofía del saber hacer impregna cada aspecto de la creatividad italiana, desde la mecánica a la gastronomía, de la automatización a los perfumes. Ya sea un zapato, un perfume o un automóvil, el lujo italiano comparte una filosofía: transformar la materia en experiencia sensorial y emocional, creando conexiones profundas entre el objeto y quien lo posee.

Los Automóviles: Ferrari y la Poesía de la Velocidad

Ferrari, fundada en 1947 por Enzo Ferrari, representa la apoteosis de la artesanía mecánica italiana. Cada vehículo se ensambla manualmente, con artesanos que verifican cada tornillo, cada soldadura, cada detalle de la carrocería. Cada automóvil es como una sinfonía: cada componente debe vibrar en perfecta armonía (Matteo Zema, Ferrari Manufacturing Director). La investigación y desarrollo de Ferrari no es solo ingeniería, sino una búsqueda continua de la belleza a través de la funcionalidad, donde el diseño y el rendimiento son inseparables.

L’artigianato meccanico italiano: tecnici e designer al lavoro sulla forma di una Ferrari, dove ogni dettaglio è verificato con precisione maniacale.

 

Los Zapatos: De la Tradición al Lujo

Si Ferragamo revolucionó el zapato introduciendo la comodidad en el lujo, la tradición calzadera italiana continúa prosperando en los talleres artesanales de Nápoles, Milán y la Toscana. El zapato italiano sigue representando el 30% del mercado global de zapatos de lujo, con maestros artesanos que continúan utilizando técnicas que remontan al siglo XVII. Cada zapato es una obra maestra de anatomía, geometría y estética.

La maestria della calzaturiera italiana: forme di scarpe artigianali, custodi di decenni di esperienza e saper fare trasmesso di generazione in generazione.

Los Perfumes: El Olfato como Arte

La industria perfumera italiana representa otra expresión refinada de la artesanía nuestra. Marcas como Acqua di Parma (fundada en Parma en 1916) encarnan la elegancia italiana traducida en olfato. Un perfume italiano no es solo una composición química, sino una narración olfativa: cada nota representa una historia, un recuerdo, un momento de la tradición italiana. La creación de un gran perfume requiere años de experiencia, de diálogo con materias primas raras, de comprensión profunda de la interacción entre las notas en el tiempo.

L’eleganza italiana tradotta in olfatto: il flacone iconico di Acqua di Parma, dove ogni essenza racconta una narrazione olfattiva radicata nella tradizione italiana.

La Artesanía Italiana: Excelencias Ocultas y Patrimonios Mundiales

Mientras que las grandes marcas internacionales capturan la atención mediática, existe una realidad extraordinaria de artesanos y talleres que constituye el verdadero corazón palpitante del Made in Italy. Según el ISTAT (2023), Italia cuenta con más de 1,3 millones de microempresas artesanales. Estos maestros silenciosos, a menudo desconocidos para el gran público, representan esa sabiduría transmitida a través de generaciones, custodiando técnicas milenarias y creando objetos de extraordinaria belleza.

La artesanía italiana no es una reliquia del pasado, sino un depositario viviente de una identidad cultural que resiste con dignidad e innovación. En una tienda de periferia, en un taller transformado con el tiempo, en una isla veneciana donde la tradición aún es pulsante, continúa prosperando la verdadera riqueza de Italia: esa que no se exporta en catálogos de lujo, sino que se transmite a través de la calidad percibida al tocar un objeto terminado, al reconocer la huella de una mano consciente.

Ejemplos de Excelencia en el Patrimonio Artesanal Italiano

En Toscana, los ceramistas continúan las tradiciones que remontan a la Edad Media. Los hornos de Montelupo Fiorentino, activos durante más de 600 años, producen cerámicas según métodos antiguos, con maestros que seleccionan personalmente las arcillas locales. Cada pieza es el resultado de un conocimiento acumulado en el tiempo, donde la geometría de la forma y el control de la temperatura son sabidurías transmitidas oralmente de taller en taller.

En Murano, los maestros vidriero mantienen vivas las técnicas tradicionales de la elaboración de vidrio soplado, creando piezas únicas que continúan siendo apreciadas por coleccionistas internacionales y museos de todo el mundo. El vidrio de Murano no es simplemente un producto comercial, sino el resultado de un conocimiento milenario transmitido a través de generaciones de artesanos. Cada soplado, cada coloración, cada movimiento del oficio se calibra con precisión para transformar la materia incandescente en belleza pura. Este patrimonio inmaterial ha sido reconocido por la UNESCO como expresión auténtica de la tradición italiana.

En Umbria, los carpinteros construyen muebles donde cada nudo de la madera cuenta una historia, utilizando esencias locales como la nogal y la cereza con un dominio técnico que raramente se encuentra fuera de la región.

En Campania, la tradición del hierro forjado continúa gracias a artesanos que transforman el metal en bruto en filigrana extraordinaria, manteniendo vivas técnicas que remontan a las corporaciones medievales.

En Roma, los talleres de encuadernación mantienen vivas las técnicas medievales de la encuadernación manual, transformando un oficio antiguo en una actividad redituable a través del comercio electrónico y el turismo experiencial, demostrando que la tradición puede coexistir con la innovación.

L’arte del vetro soffiato: mani esperte modellano la materia incandescente con strumenti tradizionali, trasformando il fuoco in bellezza pura.

 

La Misión de Augustea Ibérica

Trabajando en Augustea Ibérica, me doy cuenta cada día de que nuestra misión va mucho más allá del marketing. Nos sentimos guardianes de esa cultura del saber hacer que hace de Italia un lugar único en el mundo.

El Made in Italy no es simplemente una etiqueta que se adhiere a un producto para aumentar su prestigio; representa una identidad auténtica, una visión de la vida que celebra la belleza y la historia de nuestro país en cada detalle.

Nuestro objetivo es promover una excelencia integral, donde el lujo nunca es pura ostentación, sino un tributo genuino a nuestras raíces y a esa sabiduría artesanal que transforma la materia en arte. Valorizar este patrimonio significa custodiar el vínculo entre las tradiciones de antaño y una visión más moderna, donde la sostenibilidad no es una palabra clave de marketing sino un compromiso auténtico hacia las generaciones futuras.

En Augustea Ibérica nos comprometemos precisamente a esto: construir un puente que permita a nuestras empresas contar su propia historia en otra nación, llevando consigo esa emoción y esas cualidades que solo la artesanía italiana sabe transmitir. Porque el verdadero lujo no está en lo que cuesta, sino en lo que significa: el vínculo invisible entre la mano que ha creado y el corazón de quien acoge ese objeto en su propia vida.

Irene Scatton (Universidad de Udine)
Estudiante Erasmus+Traineeship en colaboración con Augustea Iberica sl

La evolución del sector HoReCa: antidesperdicio y regeneración

Como colaboradora en Augustea Iberica, considero que el trabajo que desempeño dentro de la empresa me permite observar cómo la integración entre sostenibilidad e innovación está redefiniendo los cánones del sector HoReCa. En este escenario, el enfoque ético de los recursos deja de ser una simple obligación moral para transformarse en el motor de una nueva estrategia operativa que afecta a todos los países. Comenzando desde esta experiencia sobre el terreno, analizamos cómo ha evolucionado el sector y cuáles son los desafíos actuales en Italia y España.

El sector de la hostelería y la restauración es, de hecho, uno de los mayores productores de residuos alimentarios. El tema de la sostenibilidad y el desperdicio de alimentos comenzó a abordarse a partir de los años 2000; obviamente, los problemas ya existían anteriormente, pero es en este momento cuando comienza la fase de concienciación: el desperdicio ya no se considera una parte necesaria del proceso de restauración profesional y se inician las recuperaciones alimentarias de excedentes, especialmente para comedores sociales.

Hace unos 10 años se produjo el verdadero punto de inflexión: la Expo de Milán, dedicada al tema «Nutrir el Planeta», situó el desperdicio alimentario en el centro del debate global. Desde el punto de vista normativo también hubo novedades: en Italia se aprobó la Ley Gadda (Ley 166/2016), que simplifica las donaciones de excedentes alimentarios, reduciendo la burocracia y ofreciendo incentivos fiscales a quienes no desperdician.

En el panorama actual, asistimos a un retorno a los orígenes que incorpora la innovación tecnológica. El tema se ha vuelto hiperactivo gracias a la tecnología: un claro ejemplo es la difusión de plataformas como TooGoodToGo; cualquier persona puede comprar una «caja sorpresa» que contiene productos que pronto terminarían en la basura y a los que, en cambio, se les da una nueva vida a un precio reducido.

El servicio de la app TooGoodToGo

Si antes el antidesperdicio era una necesidad dictada por la «cocina pobre», hoy se ha convertido en la columna vertebral de una gestión empresarial inteligente. Históricamente, el restaurante era el templo del reciclaje. Platos emblemáticos como la ribollita toscana o las croquetas españolas nacieron de la necesidad férrea de no tirar el pan duro o las sobras de carne. Sin embargo, entre los años 80 y principios de los 2000, caímos en la trampa de la abundancia: menús infinitos y porciones desmesuradas se convirtieron en sinónimo de valor, llevando el desperdicio a niveles insostenibles, con picos del 30% sobre la materia prima adquirida.

Hoy, la sostenibilidad ha dejado de ser la respuesta a un coste (por ejemplo, el ahorro energético) para convertirse en un activo estratégico. Ya no hablamos solo de ética; el antidesperdicio no se limita al uso de las doggy bags, sino a una verdadera eficiencia operativa que optimiza todo el ciclo de vida del producto. Esto se logra mediante el software FIFO, para minimizar las caducidades en el almacén, y a través de la cocina circular. Diseñar platos que utilicen el ingrediente en su totalidad —transformando restos y tallos en polvos secos— no solo minimiza los residuos, sino que permite crear sabores únicos, capaces de distinguir claramente al local de la competencia.

Paralelamente, la gestión de las sobras debe pasar por lo que podríamos definir como la revolución de la gourmet bag. El objetivo es transformar el hecho de llevarse la comida no consumida en un gesto de estilo: el uso de packaging compostable y un tono de voz irónico y atractivo en el menú eleva la reputación de la marca, transformando un residuo potencial en un vehículo de fidelización.

Además de la gestión de alimentos, la sostenibilidad pasa por la eficiencia low-tech, donde pequeñas inversiones producen grandes resultados. La instalación de aireadores simples, por ejemplo, puede llegar a reducir el consumo hídrico en un 30% con un gasto mínimo.

Italia y España: dos visiones de la sostenibilidad a comparación

Aunque ambos países comparten desafíos como los costes iniciales del equipamiento o el riesgo de caer en el greenwashing, sus enfoques ofrecen perspectivas diferentes para el marketing.

Nuestro País, Italia, apuesta mucho por la comunicación de valores. El cliente italiano busca el «Km 0» y la reducción del plástico. Además, somos líderes en creatividad: sabemos transformar un residuo en un plato gourmet.

En España, el impulso ha venido de la necesidad de sobrevivir al cambio climático y la sequía. Son mucho más expertos en el reciclaje de aguas grises en los hoteles y en la capacidad de crear redes entre gobierno y empresas. Si Italia es la patria de la «buena comida que no se tira», España se está convirtiendo en la de la «gestión científica de la cocina».

En definitiva, el futuro del sector HoReCa no se agota en lo biológico o en el Km 0, sino que reside en la capacidad de ser resilientes. Quien sepa integrar la creatividad innata del modelo italiano con la gestión científica típica del enfoque español no solo protegerá el medio ambiente, sino que se asegurará una ventaja competitiva duradera en un mercado donde el consumidor está cada vez más concienciado e informado. Se trata de equilibrar tres dimensiones fundamentales: ambiental, económica y social. En ferias y en marketing, esto se traduce en un contrato de confianza con el cliente: el huésped paga no solo por la calidad de la comida, sino por la garantía de que ese plato no ha explotado ni a los trabajadores ni al ecosistema.

Casos de estudio

Para entender cómo aplicar estos conceptos, observemos a quienes ya lo han hecho:

En Italia, la Bottega Culinaria de Cinzia Mancini demuestra que el desperdicio es solo un ingrediente en una forma distinta. Usan pieles de apio nabo para salsas concentradas y residuos de granos para helados increíbles.

Un ejemplo de la cocina de Cinzia Mancini

En Montepulciano, la enoteca Salcheto ha desarrollado un control de gestión de sostenibilidad con tres indicadores ambientales; es la primera empresa del mundo en certificar la huella de carbono de una botella de vino y en adoptar un plan de bienestar para sus empleados.

En Venecia, el proyecto Venissa practica una cocina ambiental, incluyendo en el menú especies invasoras como el cangrejo azul, transformando un problema ecológico en un recurso gastronómico.

En España, el restaurante Tramo en Madrid es un manifiesto del diseño ecológico: climatizan el ambiente aprovechando la temperatura del subsuelo y usan platos realizados con materiales de desecho de obras de construcción.

En Valencia, Ricard Camarena ha eliminado casi por completo el contenedor de residuos orgánicos, transformando raíces y hojas externas de las verduras en fondos y caldos con estrella Michelin.

Para resumir, el antidesperdicio y la gestión ética de los recursos son ahora requisitos fundamentales que afectan al turismo global. El viajero busca una experiencia que vaya más allá del mero viaje; busca coherencia con sus valores de respeto al entorno y a las comunidades locales. Esto es lo que ofrece el nuevo modelo de turismo regenerativo.

En el contexto HoReCa, este cambio de paradigma transforma la actividad de una mera estructura de servicios a un custodio del territorio. La acogida regenerativa diseña experiencias para que el huésped contribuya activamente al bienestar local (como talleres de permacultura en lugar de tours clásicos). En la cocina, este camino comienza necesariamente con la auditoría de residuos: monitorizar lo que termina en la basura permite identificar si las raciones deben reducirse, lo cual es una decisión tanto ética como estratégica para optimizar márgenes.

Estoy entusiasmada por descubrir más sobre el mundo HoReCa y explorar la regeneración en este campo. Gracias a mi experiencia de prácticas en Augustea Iberica, puedo relacionarme con numerosas empresas que incorporan estos valores y los promueven a través de políticas sostenibles en sus webs y redes sociales.

Silvia Bramardo (Universidad de Udine)
Estudiante Erasmus+Traineeship en colaboración con Augustea Iberica sl

Arquitectura, vino y turismo se encuentran en «Cantine d’autore»

El término «cantine d’autore» no nace de un único creador, sino que se afirma entre finales de los años noventa y principios de los dos mil para describir un fenómeno totalmente italiano: bodegas enológicas diseñadas por grandes arquitectos internacionales, capaces de transformar lugares de producción en verdaderos «catedrales del vino».

No se trata simplemente de edificios hermosos para ver. Las bodegas de autor representan un cambio de paradigma: el lugar de producción se convierte en espacio simbólico, cultural e identitario. Las bodegas eligen arquitectos de renombre internacional para contar, a través de formas, materiales y volúmenes, su visión del vino y el vínculo con el territorio.

Un ejemplo significativo es el circuito Toscana Wine Architecture, que reúne 14 bodegas de diseño distribuidas en el territorio toscano. Aquí la arquitectura dialoga con las colinas, los viñedos y la luz, gracias a diseñadores del calibre de Mario Botta, Renzo Piano y Tobia Scarpa. Cada bodega interpreta de manera diferente la relación entre construcción y paisaje, pero todas comparten la idea de que la belleza puede convertirse en parte integrante de la experiencia del vino.

Entre las realizaciones más emblemáticas destaca la Cantina Antinori en el Chianti Classico, cerca de Florencia. El edificio parece emerger suavemente de la colina, como si fuera un corte en la tierra. Las líneas sinuosas y el uso de materiales naturales permiten a la estructura integrarse en el paisaje sin dominarlo. Aquí la arquitectura no se impone, sino que acompaña.

Bodega Antinori

El término «cantine d’autore» no nace de un único creador, sino que se afirma entre finales de los años noventa y principios de los dos mil para describir un fenómeno totalmente italiano: bodegas enológicas diseñadas por grandes arquitectos internacionales, capaces de transformar lugares de producción en verdaderos «catedrales del vino».

No se trata simplemente de edificios hermosos para ver. Las bodegas de autor representan un cambio de paradigma: el lugar de producción se convierte en espacio simbólico, cultural e identitario. Las bodegas eligen arquitectos de renombre internacional para contar, a través de formas, materiales y volúmenes, su visión del vino y el vínculo con el territorio.

Un ejemplo significativo es el circuito Toscana Wine Architecture, que reúne 14 bodegas de diseño distribuidas en el territorio toscano. Aquí la arquitectura dialoga con las colinas, los viñedos y la luz, gracias a diseñadores del calibre de Mario Botta, Renzo Piano y Tobia Scarpa. Cada bodega interpreta de manera diferente la relación entre construcción y paisaje, pero todas comparten la idea de que la belleza puede convertirse en parte integrante de la experiencia del vino.

Entre las realizaciones más emblemáticas destaca la Cantina Antinori en el Chianti Classico, cerca de Florencia. El edificio parece emerger suavemente de la colina, como si fuera un corte en la tierra. Las líneas sinuosas y el uso de materiales naturales permiten a la estructura integrarse en el paisaje sin dominarlo. Aquí la arquitectura no se impone, sino que acompaña.

Mario Botta

Cantina Petra

En Umbría, la Tenuta Castelbuono, conocida como el «Carapace», representa un caso único: una verdadera escultura habitable ideada por Arnaldo Pomodoro. Revestida de cobre y marcada por grandes fracturas simbólicas, la estructura fusiona arte contemporáneo y producción vinícola en una única visión.

También el sur de Italia ofrece ejemplos significativos, como el Feudo di Mezzo, sobre el Etna, donde la arquitectura se confronta con el paisaje volcánico, valorizando la fuerza y la identidad del territorio siciliano.

Feudo di Mezzo

Lo que une estas experiencias no es solo la firma prestigiosa, sino una idea precisa: la bodega debe ser funcional, sostenible y capaz de mejorar el proceso productivo. Muchas estructuras están diseñadas aprovechando la vinificación por gravedad, reduciendo las intervenciones mecánicas y el consumo de energía. La atención al medio ambiente se traduce en edificios integrados en el terreno, uso de materiales naturales y soluciones tecnológicas avanzadas.

Las bodegas de autor se han convertido así también en destinos enoturísticos de gran atractivo. Visitar estos lugares significa vivir una experiencia completa: degustar un vino mientras se admira un panorama estudiado, recorrer pasillos donde la luz y la materia cuentan una historia, descubrir cómo la tradición y la innovación pueden convivir.         

En un país donde el vino es parte integral de la cultura, estas arquitecturas contemporáneas representan una nueva forma de patrimonio. No son simples establecimientos productivos, sino verdaderos museos del paisaje, capaces de contar el Made in Italy a través del lenguaje universal del arte y la arquitectura.

Además del valor estético, las bodegas de autor están diseñadas según criterios altamente funcionales. Muchas utilizan el principio de la vinificación por gravedad, reduciendo el uso de bombas y preservando la calidad del mosto.

Aurora Grazia Forni (Universidad de Udine)

Estudiante Erasmus+Traineeship en colaboración con Augustea Iberica sl

 

LA COCINA ITALIANA ES PATRIMONIO DE LA UNESCO: LA HISTORIA DE UN PAÍS EN LA MESA

El 10 de diciembre de 2025, la cocina italiana entra oficialmente en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.

Este es el anuncio que resuena durante la 20ª Sesión del Comité Intergubernamental de la Convención de la UNESCO para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. En Nueva Delhi, India, la cocina italiana es reconocida por primera vez en su totalidad, consagrándose como patrimonio cultural compartido y identidario.

Lo que ha logrado Italia representa un hito único en su género, que celebra la artesanía, la cultura y la tradición que siempre han definido a nuestro país. No se trata de un simple premio, sino de un reconocimiento que atribuye a la cocina italiana un valor inestimable e inmaterial, hecho de gestos cotidianos, rituales compartidos, pasión y cuidado por los demás.

La UNESCO, de hecho, no premia una sola receta, un producto o una técnica, sino un complejo sistema cultural, compuesto por conocimientos, rituales y relaciones sociales que giran en torno a la comida. Un patrimonio vivo, transmitido de generación en generación, capaz de evolucionar sin perder su vínculo con la tradición.

En Italia, cocinar es un acto profundamente social. Significa ofrecerse, acoger, compartir, cuidar del otro. La mesa se convierte en un lugar de encuentro, un entrelazamiento de historias, un espacio seguro.

Es precisamente esta dimensión colectiva la que el Comité Intergubernamental de la UNESCO ha decidido valorizar: una cocina que es expresión de identidad y unión, hecha de personas, de gestos cotidianos, de un patrimonio de prácticas, conocimientos y habilidades que viven a través del relato de un pueblo que ha sabido transformar su saber en excelencia.

Probablemente, nada define e ilustra mejor la italianidad que nuestra comida. La cocina italiana es un fiel reflejo de la milenaria historia del país y de la extraordinaria variedad geográfica de una Italia que se extiende a lo largo de más de 1300 km, atravesando territorios, paisajes y suelos profundamente diferentes. De norte a sur, cada región contribuye a un mosaico gastronómico único, capaz de contar culturas, tradiciones e identidades locales en un lenguaje universal: el de la comida.

El reconocimiento obtenido introduce una nueva conciencia sobre el valor de lo que ponemos cada día en la mesa. La cocina italiana confirma así el papel central que desempeña a nivel cultural y simbólico, dentro de una comunidad que, día tras día, sigue contando su historia a través de gestos cotidianos y cargados de significado, transformando platos sencillos en relatos, cuidados y auténticas declaraciones de amor.

En este contexto de celebración y protección de la cultura gastronómica, los profesionales del sector desempeñan un papel fundamental en la valorización y promoción del patrimonio culinario italiano. Empresas como Augustea Iberica s.l. contribuyen a difundir la excelencia de la cocina italiana más allá de las fronteras, poniendo de relieve el valor inmaterial y identitario de nuestros productos y tradiciones. Gracias a estas iniciativas, el reconocimiento de la UNESCO no es solo un logro simbólico, sino que se convierte en una oportunidad concreta para reforzar el orgullo nacional, compartir conocimientos antiguos y llevar el arte italiano del buen comer a todo el mundo.

Alessia Rizzello (Universidad de Padova)
Estudiante Erasmus+Traineeship en colaboración con Augustea Iberica sl
MP3 Título: Beddha ci dormi

La belleza de Italia fluye lentamente por los binarios del descubrimiento

“El tiempo es un ladrón silencioso: te quita algo, pero te da otra cosa” (A. Camilleri)

Augustea Ibérica es consciente de ello, tanto que apoya y promueve el turismo lento por ser sostenible, cultural y inmersivo, de proximidad ofreciendo la oportunidad de descubrir bellezas desconocidas, degustar sabores quizás olvidados y admirar el inmenso patrimonio artístico que se esconde en lugares que no están incluidos en los circuitos turísticos clásicos.

Una filosofía que mira hacia el futuro porque el hiperturismo, si bien encarna un principio social —la oportunidad para todos de experimentar el turismo— se ha convertido en un problema, no solo a nivel internacional, sino especialmente en Italia, que tiene la fortuna de contar con ciudades que son «joyas» de delicado y precioso valor artístico.

Por lo tanto, la única alternativa posible es proponer una visión diferente del turismo, para hacer comprender a la gente que el viaje no es solo el destino, sino la experiencia en sí misma.

Promover esa parte del patrimonio italiano algo olvidada, lugares donde el tiempo transcurre lentamente, explorando pueblos y auténticos museos al aire libre; la Fundación FS ofrece todo esto con sus proyectos, revitalizando líneas ferroviarias en desuso y ofreciendo sus trenes históricos, símbolo de nuestro país y de su provincia.

Se puede decir que los ferrocarriles han representado y representan la unidad de Italia, dos historias que discurren en vías paralelas.

¿Quién no recuerda el encanto de las Case Cantoniere y su Casellante?

Dispersas a lo largo de la vía férrea, con el encargado  de mantenimiento y control, representaban una época; hoy, reconvertidas en otras actividades, representan el futuro.

La Fundación FS ha revalorizado activamente el legado que nos unió a la provincia, su tradición y su historia.

La iniciativa es amplia y variada; viajar en uno de sus trenes históricos con vagones de la década de 1930 permite admirar paisajes magníficos, atravesar parques, visitar museos interesantes y participar en festivales gastronómicos.

La creatividad de la Fundación es asombrosa… si decide visitar el Valle de los Templos, en ocasión de Agrigento Capital Europea de la Cultura en 2025, podrá asistir a una representación teatral en el tren.

El encanto de los trenes históricos y binarios antiguos es un mensaje de sostenibilidad y cultura, una promoción de las bellezas de Italia, misión de Augustea Ibérica, que opera desde hace tiempo en España.

Rosaria Mazza – AD Augustea Iberica sl

MP3 Voilà – cover músico Gabriel Piano

PROGRAMACIÓN FERIAS Y EVENTOS 2026

Augustea Ibérica presenta la PROGRAMACIÓN DE FERIAS 2026, diversificada para responder mejor a las necesidades de las empresas del sector HORECA: tres exposiciones profesionales (Málaga, Madrid Alta Gama y Valencia), una popular y más económica (Alicante) y, por último, una que incluye turismo y turismo gastronómico (Valladolid).

¡CONTÁCTANOS, seremos tu socio de confianza en España!

Giada Cuscito (Università di Verona)   
Estudiante Erasmus + Traineeship en colaboración con in collaborazione con Augustea Iberica

EL CINCUENTENARIO DEL FAI

En 2025 el Fondo Ambiental Italiano celebra 50 años de compromiso al servicio de Italia. El FAI fue fundado en 1975 por Renato Bazzoni, Giulia Maria Mozzoni Crespi, Franco Russoli y Alberto Predieri. Es una organización sin ánimo de lucro que desde hace años representa un punto de referencia en la tutela del patrimonio natural y cultural italiano. Este aniversario no representa solo un momento de celebración de los logros alcanzados, sino que también es una oportunidad de reflexión sobre la importancia de mantener vivo el vínculo entre territorio, cultura e identidad nacional.


“Para el paisaje, el arte y la naturaleza”

Éste es el lema institucional del FAI, una frase simple pero que refleja perfectamente la misión de la organización: tutelar y promover la identidad cultural, artística y ambiental italiana para hacer que su vasto patrimonio sea accesible a todos. El concepto de tutela del patrimonio no se refiere solamente a la preservación física de paisajes y monumentos, sino que también es la conservación de tradiciones y valores que definen la identidad italiana. En este sentido, el compromiso principal del FAI se concreta en el cuidado de los lugares de extraordinaria belleza y significado histórico: salvarlos, restaurarlos y devolverlos a la colectividad significa preservar no exclusivamente los espacios, sino también los significados y la memoria que ellos custodian.


Hasta ahora, el FAI ha recuperado nada menos que 72 sitios paisajísticos e histórico-artísticos, entre los que se incluyen abadías, villas, castillos, torres pero, también, tramos de costa y bosques, 56 de los cuales ya están abiertos al público.

Entre estos sitios, uno de los más fascinantes es el Castillo de Avio, situado en la provincia de Trento, en la región de Trentino-Alto Adige. Desde 1977 pertenece al FAI gracias a la donación de la condesa Emanuela de Castelbarco, su última propietaria. Ella quiso asegurarse de que el edificio permaneciera vivo y accesible para todos, con el fin de preservar su memoria histórica y cultural. Hoy en día, el Castillo es uno de los monumentos más sugestivos del Trentino, con sus murallas almenadas y los frescos que decoran sus interiores.




Desplazándonos hacia el centro el País, en el Lacio, encontramos otro ejemplo del patrimonio valorizado por el FAI: la Villa Gregoriana, en Tivoli. Realizado en el siglo XIX por voluntad del Papa Gregorio XVI, de quien toma su nombre, este extraordinario parque combina naturaleza salvaje, arqueología e ingeniería hídraulica. De hecho, en el centro del paisaje domina la espectacular Cascada Grande, creada para desviar el río Aniene tras una inundación que había destruido la ciudad. Después de años de abandono, gracias al FAI, la Villa ha vuelto a ser un lugar de maravilla y descubrimiento.


Como demostración de la variedad y de la riqueza de los bienes salvaguardados, otra intervención significativa llevada a cabo por el FAI se refiere a las Salinas Conti Vecchi, en Cagliari, en la región Cerdeña.  Un sito único que une naturaleza y arqueología industrial dentro de una instalación aún activa en la producción de sal. Aquí, la fascinante historia de la industria salinera se narra a través de ambientaciones de época, proyecciones inmersivas y un recorrido entre estanques naturales, montañas de sal y fauna salvaje.


Además de la cultura, el arte y el paisaje, el FAI también promueve un patrimonio menos tangible pero igualmente identitario: el gastronómico. A través de iniciativas locales y eventos, la institución contribuye a valorizar los productos típicos, las tradiciones alimentarias y las prácticas sostenibles relacionadas con la tierra, de modo que Italia pueda redescubrirse no solo con la vista, sino también a través de los sabores, las tradiciones culinarias y la cultura que se transmite en la mesa. Todo esto es posible gracias a la organización, por parte del FAI, de cenas temáticas, degustaciones de especialidades típicas y encuentros enogastronómicos. Durante estas ocasiones, la comida se convierte en un verdadero vehículo cultural, capaz de transmitir las raíces y la riqueza de las diferentes tradiciones regionales. 


Augustea Ibérica s.l. tiene una misión que se alinea con la filosofía del FAI: valorizar las tradiciones y raíces italianas. El fondo Ambiental Italiano trabaja para mantener vivos los lugares y las culturas del país, mientras que empresas, como Augustea Ibérica, desempeñan un papel complementario en difundir el patrimonio italiano mediante la promoción de productos y cultura en los mercados extranjeros. Esta sinergia pone de manifiesto que la protección del legado del país italiano no es únicamente un interés nacional, sino un proceso global que involucra a diversas realidades. Italia no è es solo un territorio que debe protegerse, sino también un conjunto de saberes y de valores que encuentran su lugar en el mundo gracias al compromiso de quienes, como el FAI y Augustea Ibérica, trabajan para mantener viva el alma de este maravilloso país.

Sofia Sganzerla (Universidad de Verona)

Estudiante Erasmus + Traineeship en colaboración con Augustea Iberica

La internacionalización del Made in Italy en España

El camino del conocimiento es un camino que pasa por buenos encuentros

(Baruch Spinoza)

Augustea Ibérica cuenta con una larga experiencia de colaboración con el programa Erasmus+ Traineeship, acogiendo a estudiantes de toda Europa para ofrecerles la oportunidad de practicar sus conocimientos en un ámbito profesional específico.

Entre los muchos jóvenes que han colaborado, Francesca Mastracchio, de la Universidad de Udine, ha mostrado sin duda un gran interés por la actividad desarrollada por Augustea Ibérica con su peculiaridad en promover toda la belleza y la excelencia que nuestra Italia puede ofrecer.

En su trabajo final de carrera de la asignatura “Relaciones Públicas”, Francesca realizó un cuidadoso análisis de la internacionalización del Made in Italy en España, dedicando un capítulo entero al “caso” de Augustea Ibérica s.l. reportado a continuación.

Nos gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer a la Dra. Francesca Mastracchio la atención e interés que ha dedicado a nuestro trabajo.

Rosaria Mazza

AD Augustea Iberica s.l.

“El arte de los italianos está en la belleza” (Kahlil Gibran)

Italia, cada su rincón es un cofre de tesoros de incomparable belleza, es el jardín de Europa así llamado por ilustres viajeros y grandes pensadores como Goethe, Stendhal y el Supremo Poeta Dante Alighieri, padre de la lengua italiana y autor de obras eternas. Son famosos los versos del Canto V de la Divina Comedia:

Amor, que a nadie amado amar perdona,
por él infundió en mí placer tan fuerte
que, como ves, ya nunca me abandona.

(Paolo y Francesca)

Tierra de conquistadores y conquistados, de emigrantes e inmigrantes, cada recién llegado tarde o temprano se siente como en casa. ¿Y cómo no podría ser así? Los italianos son personas creativas, divertidas, amigables y abiertas como lo es su idioma, el italiano. Es el lenguaje de los grandes artistas, de la moda, del cine mundialmente famoso, ganador de premios OSCAR, con Fellini, Sofia Loren, Piovani, Benigni y muchos otros.

Primer país del mundo en patrimonio artístico y cultural, reconocido por la UNESCO con 54 bienes material y 8 inmaterial. Uno de ellos es el arte de los lauderos cremoneses con su Stradivarius sin igual, el más importante de todos los tiempos y del mundo.

Italia es universalmente considerada sinónimo de elegancia, creatividad, innovación y el italiano es considerado «el lenguaje de la música» porque, de hecho, en muchos términos musicales, el italiano se utiliza universalmente. Hoy en día mucha música se compone y exporta, pero siempre con la vista puesta en sus orígenes, el BEL CANTO y la ÓPERA, parte integral del patrimonio cultural inmaterial del Bel Paese.

Además, la combinación de saberes/sabores es muy interesante y representa la mejor manera de entrar en contacto con el territorio, conocer su patrimonio histórico y artístico y comprender sus tradiciones. La cocina italiana es una cocina sencilla y equilibrada; a menudo, algunos platos requieren menos de cinco ingredientes. Las recetas más famosas de Italia fueron escritas por madres y abuelas, no por grandes chefs, y esto significa que la cocina italiana casera, fácilmente reproducible y muchas veces reproducida en el extranjero, se convierte en la cocina más apreciada del mundo.

A través de sus platos lleva mensajes como una obra de arte y el arte es un testigo inmutable, capaz de transmitir conocimientos y emociones a lo largo del tiempo, espejo de un pueblo y su cultura.                                                                                                                                                                             Al igual que nuestro país, la cocina también conoce muchas y variadas diferencias regionales, adhiriéndose a una línea común, propia de la dieta mediterránea (patrimonio UNESCO 2010).

Y así, entre muchos lugares fascinantes y diferentes pinturas, podemos admirar Trentino Alto Adige, la región más septentrional de Italia, en el corazón de los Dolomitas, (patrimonio de la UNESCO en 2009), un puente entre el mundo latino y el germánico.

Y qué decir de su postre típico, el Strudel, un vórtice de dulzura, tiene orígenes bizantinos pero con sus manzanas DOP se ha convertido en el símbolo de esa región.

La cocina: el lugar por excelencia de intercambio y contaminación… ¡como en el arte!                                          

Imaginemos ahora un mar de trigo con las espigas al viento que, como olas, se mueven constantemente  sinuosas.                                                                                                                                 ¡Estamos en SICILIA! ¡Historia, mito, cultura! Rica y sencilla al mismo tiempo, variada en sus manifestaciones con colores vivos y aromas incisivos de especias y hierbas aromáticas, la cocina siciliana representa Trinacria, una tierra de colonos y conquistas que ha sabido recoger y combinar las ideas y nuevos ingredientes típicos de su territorio en recetas preciosas. ¿Quién sabe si las monjas del convento de la Martorana de Palermo sabían que crearían uno de los postres más pecaminosos de la cocina italiana? La Cassata Siciliana!

Una explosión de gusto, sabores y aromas con ricota y almendras es como una obra de arte con sus decoraciones que te transportan a tiempos lejanos.

Pero toda Italia habla de mitos y leyendas: una de ellas habla de una sirena, de un hombre y de un lugar mágico y especial.

La sirena Partenope que, desesperada por el rechazo del héroe Ulises, se dejó morir en el mar y los dioses transformaron su hermoso cuerpo en un paisaje encantador que hoy se identifica con el Golfo de Nápoles.

Nápoles es un sentimiento, una emoción que te impregna, pasión, cultura, arte.

Además, Nápoles es la cuna de la pizza, famosa en todo el mundo y no se puede decir nada más de la motivación con la que la UNESCO reconoció en 2017 el arte del Pizzaiuolo como patrimonio inmaterial de la humanidad.

Y tanta belleza la promueve Augustea Ibérica, la única empresa en España que tiene como objetivo acompañar a los españoles en el descubrimiento de una Italia tan rica y fascinante con su cultura, excelencia enogastronómica, arte y tradiciones.

Rosaria Mazza
AD Augustea Iberia sl

Gastronomía, Solidaridad y Cultura – Augustea Ibérica en el Corazón de Valencia

Valencia, la “pasarela de la solidaridad”

Estamos emocionados de participar nuevamente en la próxima feria gastronómica de Valencia, Mediterránea Gastrónoma, que se celebrará del 16 al 18 de febrero de 2025. Esperamos veros allí y compartir juntos una experiencia única que unirá sabores, culturas y tradiciones.La presencia constante de Augustea Ibérica en la feria de Valencia desde 2019 no solamente refleja su compromiso con la ciudad, sino también su dedicación a la promoción de las tradiciones culinarias italianas y españolas. Esta colaboración no es solo una oportunidad para celebrar nuestra herencia cultural, sino también para fortalecer los lazos que nos unen como comunidad internacional.

Valencia, situada en la costa este de España, es una ciudad que combina a la perfección tradición y modernidad. Conocida como la «Puerta del Mediterráneo», representa un punto de encuentro entre la rica historia del pasado y el vibrante dinamismo del presente, con paisajes llenos de luz y una atmósfera cálida. Ubicada a orillas del Mediterráneo, Valencia disfruta de una posición geográfica privilegiada, siendo un importante núcleo cultural, comercial y turístico de Europa, lo que la convierte en un destino imprescindible. Su centro histórico, lleno de historia y arquitectura, alberga tesoros como la majestuosa Catedral de Santa María, donde se guarda el Santo Grial, y el emblemático Mercado Central, que refleja el próspero pasado comercial de la ciudad. Entre sus calles empedradas, se encuentran joyas como la Lonja de la Seda, declarada Patrimonio de la Humanidad, y plazas animadas como la Plaza de la Reina. Además, Valencia cuenta con espacios verdes emblemáticos, como el Jardín del Turia, un pulmón verde que recorre la ciudad y ofrece vistas impresionantes de lugares como el futurista complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Sin embargo, Valencia no se limita únicamente a su patrimonio histórico.

Es también un referente cultural y gastronómico. Famosa por ser la cuna de la paella, la ciudad ofrece mercados y restaurantes donde los sabores mediterráneos se mezclan con innovaciones culinarias. Al mismo tiempo, destaca por su animada vida cultural, con eventos internacionales como Las Fallas, y su ambiente estudiantil gracias a prestigiosas universidades, que refuerzan su espíritu joven y vibrante.

En octubre de 2024, una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) causó una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente de la Comunidad Valenciana. Las inundaciones dejaron más de 200 muertos y muchos desaparecidos, además de daños en viviendas, infraestructuras y vehículos. El cambio climático ha incrementado la frecuencia e intensidad de las DANA debido al calentamiento del Mediterráneo. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió alertas desde el 23 de octubre, declarando «peligro extremo» el 29 de octubre, cuando las lluvias torrenciales causaron el desbordamiento de ríos y barrancos, afectando algunas localidades de la Comunidad Valenciana. En los días siguientes, los equipos de rescate recuperaron numerosos cadáveres. Los ciudadanos iniciaron labores de limpieza y rescate.

La devastación incluyó pérdidas humanas, económicas y emocionales, así como el impacto en animales domésticos arrastrados por las riadas. La respuesta civil fue que miles de voluntarios ayudaron en rescates y limpieza. El gobierno aprobó un paquete de millones de euros para la recuperación, pero se espera un proceso largo y complejo. Es esencial reconocer que los desafíos como la DANA solamente pueden afrontarse mediante una colaboración efectiva entre el pueblo y sus representantes democráticos.

El “”Puente de la Solidaridad»» de Valencia ha sido un símbolo de unión y esfuerzo. Miles de voluntarios han utilizado esta pasarela para llevar ayuda a localidades afectadas. La iniciativa busca honrar a las víctimas y destacar el papel activo de la juventud en la recuperación. Organizaciones, empresas y voluntarios han contribuido con alimentos, equipos de limpieza y apoyo psicológico. La DANA puso de relieve la resiliencia de los jóvenes, desmitificando la idea de la «generación de cristal». Los prejuicios que pintan a esta generación como frágil y desconectada de la realidad han sido derrumbados por su rápida y efectiva respuesta al desastre. Miles de jóvenes se organizaron de manera espontánea para limpiar calles, ayudar a los afectados y distribuir recursos esenciales. Los jóvenes han utilizado su ingenio para crear soluciones inmediatas y han demostrado que las redes sociales pueden ser canales efectivos para el cambio tangible. Su capacidad de respuesta ha impresionado a los militares y a los vecinos afectados, quienes reconocen su esfuerzo como un símbolo de esperanza, demostrando ser el motor de cambio en situaciones de crisis, transformado la percepción de ellos como frágiles o egocéntricos.

 SIAMO TUTTI VALENCIA!

La tragedia resalta la necesidad de una mejor preparación frente a desastres naturales, especialmente en un contexto de cambio. Este evento deja una huella imborrable en la memoria colectiva valenciana y Española. Mucho más que un simple drama, este evento se ha convertido en un acontecimiento real que está transformando la vida de miles de residentes. Al mismo tiempo, refleja los valores fundamentales de la ciudad de Valencia, como su espíritu de inclusión, solidaridad, dinamismo juvenil y capacidad de superar cualquier adversidad. Desde 2019, Augustea Ibérica ha sido testigo directo de estos valores a través de su participación activa en las ferias gastronómicas, lo que llena de orgullo a nuestra empresa y a todos los que formamos parte de esta comunidad. Mostrar nuestro apoyo en las redes sociales ha sido esencial para conectar con los valores de la ciudad y sus habitantes. Valencia nos ha acogido con los brazos abiertos, permitiéndonos compartir lo mejor de la cultura italiana en un marco que celebra también las tradiciones españolas.

 

¡TODOS SOMOS VALENCIA!

 MUCHA FUERZA

 

Dounia Boudiaf (Universidad de Paris-Est Créteil –UPEC –)
Francesca Mastracchio (Universidad de Udine)

Estudiantes Erasmus+Traineeship en colaboración con Augustea Iberica sl
MP3 Título: Supereroi (cover) · Músico: Maxim Distefano

FORZA!